viernes, 24 de agosto de 2012

Día del lector...

Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mi se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros. A lo largo de la historia el hombre ha soñado y forjado un sinfin de instrumentos. Ha creado la llave, una barrita de metal que permite que alguien penetre en un vasto palacio. Ha creado la espada y el arado, prolongaciones del brazo del hombre que los usa. Ha creado el libro, que es una extensión secular de su imaginación y de su memoria.
A partir de los vedas y de las biblias, hemos acogido la noción de libros sagrados. En cierto modo, todo libro lo es. En las páginas iniciales de "El Quijote, Cervantesdejó escrito que solía recoger y leer cualquier pedazo de papel impreso que encontraba en la calle.
Cualquier papel que encierra una palabra es el mensaje que un espíritu humano manda a otro espíritu. Ahora, como siempre, el inestable y precioso mundo puede perderse. Solo pueden salvarlo los libros que son la mejor memoria de nuestra especie.
Hugo escribió que toda biblioteca es un acto de fé; Emerson que es un gabinete donde se guardan los mejores pensamientos de los mejores; Carlyle, que la mejor universidad de nuestra época la forma una serie de libros. Al sajón y al escandinavo les maravillaron tanto las letras, que les dieron el nombre de runas, es decir, de misterios de cuchicheos.
Pese a mis reiterados viajes, soy un modesto Alonso Quijano que no se ha atrevido a ser don Quijote y que sigue tejiendo y destejiendo las mismas fábulas antiguas. No sé si hay otra vida. Si hay otra, deseo que me esperen en su recinto los libros que he leído bajo la luna con las mismas cubiertas y las mismas ilustraciones, quizça con las mismas erratas, y los que me depara aún el futuro.
De los diversos géneros literarios, el catálogo y la enciclopedia son los que más me placen. No adolecen, por cierto de vanidad. Son anónimos como las catedrales de piedra y como los generosos jardines.
No veré, por cierto, los textos que su diligencia ha juntado, pero sé que desde el otro hemisferio me beneficiarán de algún modo y que serán de grata lectura.
1.      Número total de libros que he tenido
Muchos
2.    El último libro que compré
La familia ilustrada y Hedi
3.    El último libro leído
Heidi
4.    . Cinco libros que significan mucho para mí
Imitación de Cristo, por el bien que me hizo en su momento.
El Principito, por bello, original y profundísimo.
Mujercitas porque es uno de los primeros libros largos que leí y me encantó.
Chico Carlo porque en la adolescencia no me llegó, sin embargo lo leí un poco mas tarde y lo tengo como libro permanente al cual volver, simple y profundo,
El Señor de los Anillos que aun no terminé es cierto que tuvo gran impacto la película que vi primero, pero es una saga exquisita llena de valores y virtudes, muy bien escrita.
5.    Copiándole a Jacinta Escudos, haré ahora una lista mínima de algunos de los más significativos que quedaron fuera
El túnel y El amor en los tiempos del cólera me encantan los dos mas allá de que contengan antivalores, por un lado el negativo, depresivo y oscuro Sábato y por otro el colorido, atrevido y cálido García Márquez. Las historias pueden ser mil veces repetidas el asunto es como ellos las cuentan, como escriben
Heidi y Bajo las lilas son libros que pueden resultar infantiles pero están llenos de valores, de nostalgias, inocencia y gran belleza literaria. No son lecturas difíciles o “complejas” como les gusta decir a los que leen mucho…pero son luminosos.
6.    El primer libro que leí   fue por…….
Porque me lo dieron en la escuela, en realidad no lo leí, lo miré, era Caperucita Roja con unas ilustraciones muy tiernas, vivía en la casa de mi abuela y me senté al lado de un tanque de agua, era una tarde de sol…cursaba primer grado (no hice jardín) Fue hace unos 26 años más o menos
leer para pasar el rato o leer para aprovecharlo
leer para recordar o leer para olvidar
leer para huir o leer para encontrarse
leer para amar y leer para odiar
leer para releer o leer para no leer más
leer para crear o leer para destruir
leer para pensar y leer para desconectar
leer para aprendery leer para desaprender
leer para ensimismarse o leer para compartir
leer para ocultarse o leer para mostrarse
leer para perderse o leer para encontrarse
leer para diferenciarse y leer para identificarse
leer para reafirmarse o leer para contradecirse
leer para crecer y leer para sentirse pequeño
leer para ganar tiempo y leer para perderlo
leer para contemplar o leer para vivir
leer para divertirse y leer para aburrirse
leer para informarse o leer para aturdirse
leer para después expresarse o leer para callar
leer por necesidad y leer por placer
leer por querer vivir o por estar harto
leer por pasión o leer por convicción
leer por imitar o leer por innovar
leer por obedecer y leer por rebeldía...
7.      ¿De qué libro te gustaría que hicieran una película?
No se si es  un libro pero es algo así como una novela que se llama “Un paseo para recordar”. Se trata de una historia muy conmovedora que me encantaría ver en la pantalla. (Parece ser que la película existe)
8.     ¿Cuál es tu libro preferido?
Voy a ser muy poco original El Principito, es hermosa la dedicatoria, está escrito muy original, bello, irónico, nos emociona, nos ayuda, nos enseña, está ilustrado de forma fantástica, a veces lo busco para releerlo y no puedo parar hasta el final. 
9.     ¿Cuál es libro más raro que leíste?
El perfume. Es la historia original y exótica que conozco, hasta un poco de miedo me da la
imaginación tan extraña de su autor. Es un libro que hay que empezar y terminar en el día
porque produce una fascinación que si lo dejas te obliga a retomar…
10. ¿Qué personaje (de un libro o de una película) te gustaría ser?
Jo March de Mujercitas, a Meg ya me parezco, ama de casa, pobre con dilemas domésticos pero feliz de construir un hogar amoroso. Jo es más intrépida, tiene su bohardilla llena de papeles intenta ser una escritora, es rebelde, fuerte y amorosa.
11.   ¿Qué libro te mueres por leer?
Cartas de Papá Noel de Tolkien y Rayuela de Cortázar.
12.   ¿Te gusta quedarte con los libros o darlos una vez que los leíste?
Los míos son míos pero los presto con gusto.
Continuará...

jueves, 2 de agosto de 2012

La parte científica que debía, sobre la mujer.



El cerebro no es unisex
Las investigaciones están demostrando que existen diferencias y que eso incide en el comportamiento de varones y mujeres.

En pleno siglo XXI, está ocurriendo una revolución científica igual a la de la era espacial: la exploración del universo interior. Por obra y gracia del mapeo del genoma humano, hoy podemos determinar el alcance de los genes, tanto en las enfermedades como en el comportamiento. La existencia de la resonancia magnética y de la tomografía permiten observar los procesos cerebrales con gran exactitud. También se conocen los sitios en los que se procesan las emociones, las percepciones, la memoria y las actitudes.

Se sabe que varones y mujeres piensan distinto, pero hasta ahora se lo atribuía a las hormonas sexuales o a las presiones sociales. Poco a poco, la ciencia está comenzando a demostrar que existen reales diferencias y que esas diferencias son una de las muchas causas por las que somos distintos.

La norteamericana Laura Brizendine es una de la científicas que más está colaborando en este cambio de concepción. En su libro El cerebro femenino, uno de los más vendidos de los últimos tiempos, afirma que conocer la idiosincrasia natural de cada género es fundamental para entendernos y llevarnos mejor.

Para ella somos diferentes y lo constata a través de sus investigaciones de anatomía cerebral, realizadas en The Women’s Mood & Hormone Clinic, donde está abocada a investigar cómo las hormonas influyen en las actitudes femeninas.

“Desde la concepción hasta las ocho semanas de vida fetal, todos tenemos circuitos cerebrales de tipo femenino. Después, los diminutos testículos del feto masculino empiezan a liberar enormes cantidades de testosterona que impregnan los circuitos cerebrales y los transforman al tipo masculino”, dice Brizendine y agrega: “Como el cerebro de las mujeres no se ve expuesto a tanta testosterona, ellas nacen con circuitos que son mayores en algunas zonas, como la del oído y la de las emociones. En los varones, en cambio, el espacio reservado al sexo es dos veces y medio más grande que el de las mujeres”.

A partir de allí, la reconocida investigadora llegó a una serie de conclusiones que expuso en su libro. Éstas son algunas de ellas:

•Siempre se dijo que las mujeres eran menos inteligentes porque su cerebro es más chico. Esto no es cierto. La anatomía cerebral demuestra que varones y mujeres tienen el mismo promedio de inteligencia. Y poseen un número similar de conexiones cerebrales, pero en la mujer se concentran en un cerebro más pequeño y están repartidas de una forma diferente.

•El cerebro femenino es más apto para la empatía y la captación de matices emocionales. El cerebro masculino tiene más espacio dedicado al impulso sexual y centros más desarrollados para la acción y la agresividad.

•Las hormonas tienen una enorme influencia en las mujeres. En ellas se producen más cambios a lo largo de la vida. Por lo general, en la etapa fértil, los cambios se dan en función del ciclo menstrual. Está demostrado que las mujeres están muy condicionas por las hormonas.


•El cerebro de unas y otros es definitivamente distinto. Más allá de las pautas culturales, nuestra estructura biológica nos hace diferentes. Brizendine cuenta una anécdota: “Una de mis pacientes le regaló a su hija de 3 años muchos juguetes unisex; entre ellos, un vistoso coche de bomberos. La madre irrumpió una tarde en el cuarto de su hija y la encontró acunando al vehículo en una mantita, meciéndolo y diciendo: ‘No te preocupes, camioncito, todo irá bien’. Esto no es producto de la socialización. Aquella chiquita no acunaba a su camioncito porque su entorno hubiera moldeado así su cerebro unisex. No existe un cerebro unisex. La chiquita nació con un cerebro femenino, que llegó completo, con sus propios impulsos”.

•Las chicas se interpretan en función de las interacciones con los demás. Aprenden a leer las caras desde que nacen; tienen más comunicación emocional. En ese sentido, las mujeres están más programadas para mantener la armonía social. Lo tienen adentro, es parte de su naturaleza, hasta puede convertirse en una cuestión de supervivencia. “Muchas mujeres encuentran alivio biológico en compañía de otra; el lenguaje que conecta a las mujeres entre sí es el pegamento”. Esto, en cambio, no sucede con los varones. Por eso, muchas mujeres sufren por el diferente patrón de comunicación de sus parejas. Llama la atención lo diferente que es la reacción ante el conflicto y el estrés de las relaciones. Según la neuropsiquiatra, los varones pueden llegar a disfrutar con el conflicto, mientras que en las mujeres se desencadenan reacciones hormonales negativas.

• Las mujeres lloran con mucha más facilidad. Normalmente, ellos recién se dan cuenta de que algo anda mal cuando las ven llorar a ellas. Esta actitud está absolutamente relacionada con la certeza de que están mucho más imposibilitados para leer de igual manera los rasgos emocionales. 

• Las mujeres sienten mas dolor físico
Los estudios del cerebro están también permitiendo entender el dolor físico y buscar nuevas formas para reducirlo. Hay evidencias de que las mujeres y las hembras padecen más dolor que los hombres y los machos. La científica Anne Murphy, de la Universidad de Georgia, Atenas, está tratando de descubrir por qué el dolor crónico afecta más a las mujeres que a los varones y asegura que ellas tienen un circuito del dolor diferente. Esto ayudaría a buscar analgésicos más efectivos para las mujeres.


Semana de la lactancia u Oda de la maravilla

Esta  es una semana para promover la lactancia materna, parece ilógico tener que promover algo tan natural y tan bueno en si mismo pero como decía en la entrada de los valores el sacrificio está devaluado y dar de mamar en un primer momento implica una entrega, pero mujeres si pasamos esa instancia complicada, dolorosa y hasta frustrante de inmediato hay un premio y hay un placer imposible de describir y la gran satisfacción de sentir ¡¡Yo pude!! Para aquellas “mamiñas” que tienen dudas les voy a contar una experiencia personal tan dolorosa como maravillosa:
Cuando nació mi primer hija tuvo que estar un día en neonatología porque se había puesto amarilla, allí había una mamá con sus mellis que habían nacido prematuros, en un momento de espera le digo: -Qué difícil dar la teta te duele todo y la bebé no toma nada- NO TE RINDAS!!!- Respondió y se me grabó a fuego su imperativo.

Cuando nació mi hijo se fue de inmediato a neo, necesitó oxígeno, luego de dos días necesitó el respirador, por lo tanto fue imposible darle de mamar, yo comencé con un aparato a sacarme leche, en principio para que no duelan mis pechos y la guardaba en el frízer en frasquitos estériles rotulados con fecha y hora. Los días comenzaron a pasar el panorama en lugar de mejorar empeoraba, Juani se alimentaba con suero parenteral. Yo seguía guardando la leche, levantándome en la madrugada para seguir estimulando la secreción y en esas horas oscuras pensaba “será que mi bebé va a tomar esta leche, la tendremos que regalar o tirar, Dios me susurraba pero no le entendía y guardaba un nuevo frasco y me iba a dormir con esperanza”. Pasaron mas días, el frízer comenzó a colapsar y pregunté a las doctoras de neo si la podía donar en el hospital, ellas me dijeron que eso se hacía en un solo lugar en la ciudad de La Plata (Argentina) ya que lleva estrictos controles y no se da “así como así”. Ya casi resignada a tirarla Juani logró salir del respirador y mantenerse respirando por sus propios medios, lo que implicó empezar a amamantarlo, pero debía seguir unos cuantos días internado, entonces las chicas (divinas todas) comenzaron a darle lo que yo había guardado comenzamos por el calostro y finalizamos con el ultimo frasquito días antes del alta. Luego tomó la teta normalmente hasta los ocho meses de vida y en cada encuentro recuperamos el tiempo “perdido” estando unidos, mirándonos acariciándonos, comunicando tanto amor y agradecimiento, disfrutando plenamente, gozando profundamente.

Mujeres los primeros días cuestan, duele, sangra, no sale, nos contracturamos, el bebe llora y tiene hambre, los dedos de los pies se retuercen para dejar escapar el dolor, no hay crema, sol, ni ducha que calme el ardor, pero pasados esos momentos críticos la lactancia se instala y nos trae solo beneficios: placer, unidad, comunicación, defensas, calor, vínculo, apego, comodidad, es fácil de llevar, es económico, es higiénico, es sin riesgos, le hace bien a nuestro cuerpo ya nuestra alma,.

De nuestras entrañas, de nuestra sangre sale todo lo que multiplica las células de un hijo, las mejillas rozagantes tomaron materia prima de nuestro cuerpo, somos alimento y confianza y en los peores momentos es lo mejor, es una certeza. NO SE RINDAN.

En el siguiente link podrán ver fotos de madres de diversas culturas amamantando a sus bebes, es imperdible.http://www

martes, 31 de julio de 2012

La sumisión de la mujer ¿Su misión?

Hace poco un amigo muy particular que tengo dijo públicamente “a una mujer de campo es imposible decirle, acá mando yo”, lo mismo que a una mujer cristiana “dicen son sometidas, qué van a ser son muy seguras de si mismas” a mi en ese momento me regocijó el comentario ya que me considero del campo y cristiana. Pero no se si esa felicidad es tan legítima. Creo que como en muchos otros temas se metió el feminismo hasta los huesos en la sociedad y quienes no compartimos esas ideas quizá lo dejamos penetrar levemente por algún poro y creemos que mandar, rebelarse y no callarse es una gran conquista, cuando quizá hemos perdido (aunque sea un poquito) la inigualable belleza de la esencia femenina, que no es inferior a la masculina si no diferente, diversa, en aras de otros logros diferentes a los del hombre. Mujeres hemos perdido algo que nos pertenecía y nos hacía únicas tenemos que recuperar lo que somos. Fuimos hechas para amar, para entregarnos, somos intuición, empatía, capacidad de amar y sufrir, de esperar y escuchar, de comprender, de perdonar, de engendrar y gestar, de “maternar”.
Respecto a esto pongo a consideración un tema bien polémico: La sumisión de la mujer. Este es el titulo de un best seller italiano su autora es Costanza Miriano a continuación dejo una entrevista que dio hace un tiempo. No se enojen lean hasta el final jeje…

La sumisión de la mujer
La controvertida frase de san Pablo a los Efesios, “Esposas, estad sujetas a vuestros maridos”, fue la inspiración de un best-seller italiano en el 2011: Sposati e sii sottomessa: Pratica estrema per donne senza paura (Vallecchi): Casada y sumisa: práctica extrema para mujeres sin miedo. Costanza Miriano, su autora, está convencida de que muchos conflictos matrimoniales podrían resolverse si la mujer entiende su verdadero talento como esposa y madre: la sumisión del servicio. Los ejemplares de su libro pasan de mano en mano entre muchas italianas.

- ¿Qué inspiró su libro?
- Fue una casualidad. Pasaba muchas horas en el teléfono, intentando convencer a una amiga de que se casara. Cuando le conté la historia de mi amiga a un colega, le expliqué que las expectativas de mi amiga sobre el matrimonio eran irreales; en muchos aspectos, era el novio quien tenía la razón. Veía que ellos podían ser felices juntos, pero no se decidían a comenzar esa felicidad por culpa de las ideas erradas que hoy tenemos sobre el amor y el matrimonio. Le dije también que la mujer tiene que ser capaz de mediar, de unir, en vez de dividir. A él le llamaron la atención mis ideas y me puso en contacto con la editorial.

- ¿Por qué cuesta hoy ese rol de unir?
- La mujer ha luchado tanto por la emancipación que, de paso, ha perdido un poco su identidad profunda, ese ‘genio femenino’, como lo llamaba Wojtyla en la encíclica Mulieris dignitatem.

- Hablar de ser ‘sumisas’ es muy osado. ¿Por qué eligió esta palabra?
- Yo no la elegí. Lo tomé de la carta de san Pablo a los Efesios. Parece una palabra ofensiva para nosotras, las mujeres de hoy, que no queremos renunciar a la lógica del poder. Sin embargo, la sumisión indica otra lógica: la del servicio recíproco, que es el servicio al que está llamada la mujer.

- Entonces, ¿el hombre domina?
El hombre está llamado a servir de una manera diferente: debe estar “listo a morir por su esposa, como Cristo murió por la Iglesia”. Su papel no es más fácil que el nuestro.

- ¿Qué significa ser sumisas?
- San Pablo nos recuerda que a las mujeres nos gusta controlarlo todo, decir la última palabra, manipular por detrás. Ser sumisas significa, literalmente, estar por debajo para ser el apoyo de todos los miembros de la familia, para acompañar a los más débiles. Es una cualidad propiamente femenina, a pesar de lo que diga la revolución feminista.

- ¿Puede ser feliz una mujer sumisa?
- Es nuestro verdadero talento. Podemos trabajar y tener mucho más éxito, pero lo que mejor sabemos hacer, y lo que responde a los deseos más profundos de nuestro corazón, es esa capacidad de servir y unir a las personas. El amor de la mujer es más altruista y lleva al hombre a “salir” de sí, mientras que la mujer recibe (la relación física es una representación de lo espiritual). Los hombres y las mujeres necesitan recuperar esos talentos específicos pues se complementan entre sí.

- ¿Cómo es una buena esposa?
- Una buena esposa sabe acoger con dulzura y paciencia. Mira a su marido desde un punto de vista positivo y acepta como bueno lo que viene de él. Pospone la confrontación: controla sus emociones y espera. Y nunca, jamás, contradice al padre delante de los hijos.

- ¿Se puede aprender a ser así?
- Tenemos un modelo: la Señora de la Medalla Milagrosa, con las manos y los brazos abiertos para recibir lo que le llega. Y debajo de sus pies, la serpiente –que es nuestra lengua– siempre dispuesta a criticar, a ver lo malo, a hacer hincapié en lo que falta.

- ¿Qué le aconsejaría a una joven para tener un matrimonio más pleno?
- Muchas jóvenes están decepcionadas porque hoy tenemos muchas exigencias del matrimonio. Anteriormente, el matrimonio era un medio para encontrar una casa; ahora queremos ser felices. Esto es razonable, pero debemos aceptar nuestras limitaciones y las del otro. El amor no es un sentimiento, es una decisión. Nos adherimos libremente, con toda nuestra voluntad, a elegir a una persona de por vida. Habrá momentos aburridos, pero tenemos que entrenar los ojos para descubrir la belleza inimaginable de la vida cotidiana. Quien salta de una historia a otra y no tiene el coraje de subir las cuestas, no puede ni soñar lo que es posible.

- ¿Cuál es el principal reto que presenta el matrimonio en la actualidad?
- Dios ha desaparecido del horizonte y sin Dios, es imposible pensar en algo que sea para siempre. Anteriormente primaban las tradiciones y la gente se mantenía firme. Hoy, la idea de ser infiel, de seguir nuestros instintos, es el aire que respiramos. Hay como una conspiración en contra de la familia y solo la Iglesia da la batalla cultural por nosotros.

- ¿Qué cambio está provocando su libro entre las mujeres italianas?
- He recibido cartas de mujeres que dicen que les ayudó a cambiar su vida matrimonial. Muchas me agradecen porque han aprendido a querer mejor a sus maridos; algunas han decidido casarse; otras, han superado una crisis; y muchas católicas dicen que ciertas cosas no se escuchan ya en círculos religiosos, mientras que mi visión, la de San Pablo, es la que responde a los deseos profundos de sus corazones.

¿Está preparando otro libro?
Sí, estoy analizando la siguiente frase de san Pablo a los Efesios: “Maridos, estad dispuesto a morir por vuestras esposas...”. Si la mujer tiende a controlarlo todo, el hombre tiende al egoísmo. Por eso su llamada es la del heroísmo. El próximo libro es para ellos.

En la respuesta que da sobre la buena esposa, tuve que sonreír, porque generalmente soy la antítesis de lo que describe pero no puedo negar que me resulta sumamente inspirador y original lo que nos dice. También es garantía de felicidad, para los tiempos que corren es revolucionario, no quedamos en un lugar que nos perjudica sino en consonancia con los deseos profundos del corazón femenino.  En la próxima voy a compartir un trabajo científico que habla de las diferencias entre el hombre y la mujer. No ser iguales es maravilloso. Y a mi amigo le agradezco el crédito que nos dió

Hasta la próxima.

Me acordé de estas tarjetitas que en su momento me resultaron muy machistas (están seleccionadas)







sábado, 28 de julio de 2012

Vale mucho, vale poco

La edición de octubre de 2010 de la revista Sophia puso en debate lo que está sobrevalorado y lo que está devaluado en este mundo. Algunas de las respuestas fueron éstas:

Ver crecer a los hijos


Trabajé desde los 18 años hasta que mi primer hijo, Lucas, cumplió un año y tuve que dejar de trabajar. En ese momento, mi sueldo representaba más de la mitad del ingreso en mi casa, pero decidimos achicarnos y priorizar mi salud y el bienestar de mi hijo. Hubo un tiempo difícil de adaptación, pero
jamás me arrepentí de esa decisión. Para mí, nada se compara con el placer de estar en casa para cuidar a mis hijos. Ayudarlos, estar presente para escucharlos, para verlos crecer… Son cosas que están muy devaluadas y no hay dinero que las compre. Pienso que cuando me necesiten menos, tal vez vuelva a trabajar. O no, quién sabe. Siempre creí que haber esperado tanto tiempo para tener a los chicos, y verlos un par de horas antes de ir a dormir, era inaceptable. Es un tiempo precioso y creo que es poca la gente que se da cuenta. Irene Longobardi

El compromiso

Está devaluado, hasta demonizado diría, el compromiso, el jugarse por algo o por alguien, el ponerle cuerpo a la vida. Tengo amigos que idolatran su “libertad” y, en pos de esa libertad, dejan pasar oportunidades de conectarse con otras personas. Mientras tanto, siguen entreteniéndose, llenando los días de hobbies pasajeros, mirando todo desde la superficialidad, donde el discurso pasa por un lado y la actitud, por el otro. Carolina Saenz


Las apariencias

Creo que una de las cosas que está sobrevalorada en el mundo de hoy es la apariencia.
Aparentamos ser felices, aunque tengamos que recurrir a pastillas para sentirnos bien; aparentamos tener dinero y glamour, aunque sea con una cartera de primera marca trucha o alquilada; aparentamos tener una vida feliz, aunque nos obliguemos a fingir que “todo está bien” ante muchas personas, y aparentamos que nos importa una buena educación para nuestros hijos pagando un colegio de una cuota altísima y, a veces, haciendo grandes sacrificios. Natalia Gil


Lo femenino


Quiero hablar de una sobrevaloración de lo masculino que hacemos las propias mujeres. Luchamos y peleamos tanto para que se nos reconozca como pares que terminamos queriendo ser como ellos. Y es entonces cuando
sobrevaloramos lo masculino y devaluamos lo femenino. Lo bueno es ser diferente y sentir diferente. Por eso, nosotras podemos ocupar un mismo puesto laboral que ellos, pero llegamos ahí por distintos motivos, y eso es lo mejor que nos puede pasar. Verónica Pittaro



ESTA ES MI LISTA SE QUE PUEDE SER MAS LARGA AÚN…(¿vos qué pensás?)


Están sobrevalorados el placer y la apariencia y devaluados el sacrificio y la paciencia.

Está sobrevalarada la idea de libertad y devaluada la maternidad.

Está sobrevalorado trabajar fuera de casa y está devaluado trabajar en casa.

Esta sobrevalorada la estética, la belleza exterior y devaluada la entrega y belleza interior.

Está sobrevalorada la imagen y está devaluada la palabra.

Están sobrevaloradas las comunicaciones y están devaluados el diálogo profundo la visita y la escucha…

Está sobrevalorada la información y devaluada la formación.

Está sobrevalorada la diversión y devaluada la alegría o el buen humor.

Está sobrevalorada la mujer perfecta de publicidad y devaluada la mujer real.

Está sobrevalorado el feminismo y devaluada la feminidad.

Está sobrevalorada la educación sexual y devaluada la educación para el amor.

Está devaluada la familia numerosa.

Está devaluado escuchar el cuerpo, el bellísimo equilibrio hormonal con que estamos dotadas.

Está sobrevalorado el ruido y el descontrol y devaluadas la paz y el silencio.

Está sobrevalorado el amor a los animales y devaluado el amor a la familia.

Está sobrevalorado el ecologismo y devaluado el personalismo.

Están sobrevalorados los derechos y devaluados los deberes.  

Están sobrevaloradas “las buenas ondas” y devaluada la oración. 

Están sobrevaloradas las energías y devaluado el Dios personal Padre y Amigo.

Hasta la próxima.

lunes, 9 de julio de 2012

La magia de los cuentos (para un juglar que ya esta en el cielo)

Dicen que una mujer se acercó a Einstein y le dijo -¿qué puedo hacer para que mi hijo sea inteligente y un gran hombre de ciencias? Einstein le respondió -Leale cuentos. Bueno -dijo la mujer- ¿Y qué más puedo hacer? leerle más cuentos. ¿YYY alguna otra cosa? leerle otros cuentos...

Supongo que en la tercera opción la mujer quedó convencida y la pregunta es los cuentos nos hacen mas inteligentes, los expertos dicen un contundente SI. Como maestra estoy convencida de ese si, pero también quiero pensar en mi biografía fantástica que es tan rica gracias a la NO TELEVISIÓN en casa hasta que fui bien grande. Por lo tanto no vi Festilindo, ni las novelas o comedias de la época, pero si estuve nutrida de cuentos, historias y palabras...libros y voces en mi casa no faltaron, pero quiero recordar en particular los cuentos de mi abuelo materno...
No imaginen una gran chimenea, con fuego y alfombra y mullidos sillones y yo una dulce niña sentada a sus pies con un vestido almidonado...NO!! nada fue así fue todo en medio de la casualidad y espontaneidad de unas noches de domingo, en la pieza de mi tía, tomando mate y los niños ya adentro porque se había hecho de noche...el abuelo charlaba de cualquier cosa, pero de repente las palabras lo llevaban a tiempos pasados y comenzaban a surgir historias reales (o no) de su boca sonaban muy verosímiles...yo ya no jugaba sin atender quedaba anonadada y expectante escuchando, imaginando, riendo a carcajadas por momento...tenía una gran capacidad de "arreglo" para que la historia suene tragicomica...en otros momentos los cuentos eran terroríficos y yo sentía miedo real (y fascinación)...como olvidar al hombre que confundió la luna con la luz mala y a él mismo llevando una noticia triste en medio de la noche, con su caballo al galope tiene que cruzar por un lugar con una cruz en memoria de un señor fallecido en el lugar...y ¡¡yo no creía en esas cosas y el "finau" papá menos!! pero se veía clarita una luz titilando por el lugar...pobre abuelo ¡era un niño! suerte que confiaba en su caballo y en su padre y se le animó nomas y taloneando al caballo, con el corazón saliendo por la boca...a esta altura yo no respiraba (y en este momento es igual) iba llegando y pudo ver con inmenso alivio que la luz era de un fueguito encendido para quemar un rastrojo de maíz ¡y el inoportuno viento lo hacía aparecer y desaparecer! y llegaba el final feliz, pudo hacer su mandado, evitar una zurra, y que nosotros entendamos en esta caótica actualidad porque no era descabellado pedirle a un chico semejante cosa... como ésta, miles, la del señor del bar que fingió un llamado a la policía y los alcoholizados (y entonados) señores que peleaban salgan a las corridas sacudiéndoles cosas desopilantes, y el enamorado que le hizo un horrible escenario a su contrincante, camino a casa de la amada para que se asuste y no cruce...y así cuentos y cuentos que nos dejaban plenos y al día siguiente a contarlos a la escuela y tratar de poner el mismo clima que creaba el abuelo, desde el vamos imposible, pero tan maravilloso!!!
vaya a saber si eso contribuyó o no a mi inteligencia, lo que si estoy segura es que forma parte de mi bagaje cultural, de mi imaginación, de mis valores, de mi propio folklore y claro que los cuentos nos hacen mejores!!! hay que visitar mundos posibles, enfrentar problemas, buscar soluciones, superar dificultades, recrear escenarios, escalar, escarbar, volar, creer, especialmente creer...como la buena alimentación se quedó hecha nutriente en nuestro cuerpo esas buenas palabras, esos momentos mágicos, ese convocar el misterio y la sonrisa se nos quedan en el alma y hay que transmitirlo, guardarlo, evocarlo, desempolvarlo, abrir cada tanto el baúl de los sentimientos y sacar con el mismo embeleso de la infancia el atado de palabras, el manojo de relatos y esparcir el encanto, producir el embrujo, en los hijos en los alumnos, entre las amistades, en los momentos simples y casuales (no por eso menos especiales) porque mientras haya cuentos, historias, fábulas y parábolas, de boca en boca, de gesto en gesto, de tiempo en tiempo la humanidad estará prevenida y armada para defenderse de la ignorancia y las miserias, de la superficialidad y el vacío, del "no puedo" y el "no me importa" claro que nos hacen inteligentes y sensibles. gracias Einstein, Gracias abuelo sos un genio!!!!

martes, 19 de junio de 2012

Conectar con los mas pequeños

Un lindo articulo relacionado con lo que ya publiqué sobre los niños y el arte...

A menudo hablamos a los niños como si fueran adultos. Error. Hay que cambiar el código.
Sustituir la explicación conceptual por la narración simbólica, por cuentos e historias.
Cuando mi hija empezaba a leer, un día, libro en mano, me preguntó:
–Papá, ¿qué es generoso?
Se lo intenté explicar lo mejor que pude. Le conté que ser generoso consiste en dar a los demás,
en compartir las cosas, en no quererlo todo para ti…
–¿Lo has entendido? –le pregunté.
Al tiempo que corría por el pasillo hacia su habitación, oí que me contestaba:
–Creo que sí.
Pasaron algunas semanas, y una tarde me volvió a preguntar:
–Papá, ¿qué era lo de generoso?
Batalla perdida, pensé. Quizá lo había entendido en su momento, pero evidentemente no lo había interiorizado,
y por ello ya no lo recordaba. Probé con otra estrategia: en lugar de insistir con mis explicaciones,
le conté una historia. Un ejemplo de generosidad de una persona muy cercana a ella: su abuela.
Escuchó atentamente mi relato con los ojos abiertos como platos y con una gran sonrisa en sus labios.
Yo noté que esta vez algo se estaba moviendo dentro de ella.
Algunos meses más tarde, volviendo de la escuela me dijo:
–¿Sabes, papá?, hoy en el cole hemos hablado de lo de ser generoso. Y yo les he dicho: “Como mi abuela”.
Ahora estaba seguro: no sólo lo había entendido, sino que probablemente lo recordaría para siempre.
Conectando con los niños.
“La distancia más corta entre el hombre y la verdad es un cuento”
(Anthony de Mello)
Como adultos, estamos acostumbrados a comunicarnos mediante explicaciones conceptuales.
Un código de comunicación que compartimos y que permite que nos entendamos perfectamente entre nosotros.
Lo utilizamos cuando nos comunicamos entre adultos y, por extensión, lo utilizamos también con los niños.
Pero la mente infantil es poco receptiva a este código. A los niños les cuesta entrar en el significado de los conceptos,
y aunque los pueden entender, difícilmente los recuerdan por mucho tiempo.
Las explicaciones conceptuales calan muy poco en sus mentes infantiles, y les llegan muy poco.
Por eso nos parece que tenemos que repetirles doscientas veces las cosas para que las asimilen,
cuando lo que ocurre es que no les interesa lo que les contamos. Y es que sin darnos cuenta,
les hablamos en un código de adultos que los adultos entienden y comparten, pero que a ellos les es completamente ajeno.
Pero comunicarnos con los más pequeños no es difícil. Exige solamente un cambio de código.
Hemos de abandonar las explicaciones conceptuales y cambiarlas por la narración simbólica, es decir, las historias,
los cuentos, las metáforas, las vivencias, o cualquier otro recurso narrativo que se nos ocurra.
Podemos explicarle a un niño veinte veces la necesidad de comer verduras. Ni le interesará ni lo comprenderá realmente.
Pero una buena historia, con un héroe alimentado de verduras (al más puro estilo de Popeye y sus espinacas), le transmitirá perfectamente la idea, y no lo olvidará fácilmente.
El poder de las historias
“La mente es una criatura metafórica” (Michael A. Arbib)
La mente de los niños es especialmente sensible a la fantasía. Y lo que es más importante, como son muy listos, son perfectamente capaces de conectar esta fantasía a su vida real aprendiendo de las historias.
Las historias comunican mucho más que las meras explicaciones. En primer lugar, porque el niño las visualiza, las imagina, las vive. Las hace suyas, atesorándolas y fijándolas en la memoria. En segundo lugar, porque conectan con sus experiencias y con todo lo que ocurre a su alrededor. El niño le da significado a la historia estableciendo precisos paralelismos con su vida. Las historias conectan con vivencias y realidades que son únicas e individuales de cada niño que las recibe. Y en tercer lugar, porque las historias mueven emociones, cosa que difícilmente hace una mera explicación. Mover sentimientos es una clave esencial para fijar el recuerdo. No sólo en los niños, también en los adultos, las cosas que sólo se entienden, se olvidan. Las que además se sienten, se recuerdan para siempre.