martes, 15 de octubre de 2013

DE ESCAFANDRAS Y MARIPOSAS

Este es un hermoso texto del libro “Ayudas para aprender” de Daniel Valdéz, en él habla especialmente de los TGD (Trastornos Generalizados de Desarrollo) autismo, Asperger, inclusión, integración…esta es una pequeña muestra para deleitarse…

DE ESCAFANDRAS, MARIPOSAS Y PUENTES PARA LA COMUNICACIÓN.


 Bajamos caminando por el sendero que conducía a la caseta del pozo de la casa,
atraídos por la fragancia de la madreselva que la cubría.
Alguien estaba bombeando agua, y mi instructora me colocó la mano bajo el chorro.
Mientras el fresco líquido se derramaba por mi mano, ella me tomó la otra y deletreó
allí la palabra agua primero lentamente y después con viveza.
Permanecí inmóvil, concentrada la mente en el movimiento de sus dedos.
De repente me asaltó como una vaga conciencia de algo olvidado...,
la excitación de un pensamiento recobrado y sin saber muy bien cómo,
me fue revelado el misterio del lenguaje.
Supe entonces que A-G-U-A correspondía al maravilloso frescor que yo sentía resbalar por mi mano. Aquella palabra viva despertó mi alma, le infundió esperanza, la llenó de luz y de alborozo, ¡la liberó! Cierto es que todavía quedaban obstáculos por salvar, pero eran obstáculos que andando el tiempo podía vencer sin dificultad.
Hellen Keller en Ana de los Milagros


Es conocida la historia de Hellen Keller (1880-1968),una niña con sordoceguera y sin habla, que aprende a comunicarse gracias a su maestra Ann Sullivan, quien le enseña a descubrir el mundo de las personas y los objetos y a conectarse con él a través de los signos. Hellen alcanza un desarrollo intelectual notable, se dedica a escribir y se convierte en un persona sensible y comprometida con los problemas sociales y políticos de su época. La película  “Ana de los milagros” (The Miracle Worker, 1962) pone énfasis en la decicación, la imaginación y la perseverancia de la maestra y en la importancia de la creación de puentes para establecer la comunicación. La pequeña Hellen podría haber permanecido aislada, prisionera de la oscuridad y el silencio. Sin embargo su familia y sus maestros fueron capaces de construir con ella un tejido de signos para conectarla con el mundo (externo e interno) –un tejido que ayudara a abrir la cerraduras de la escafandra-, parafraseando a Bauby, el autor de la conmovedora novela La escafandra y la mariposa (1997).
Una escafandra según el diccionario, es un aparato compuesto de una vestidura impermeable y un casco perfectamente cerrado, con un cristal frente a la cara, para prmanecer sumergido debajo del agua. La metáfora que utiliza Bauby, remite al constrictivo encierro y al aislamiento, a la impotencia y a la asfixia. En la novela Jean-Dominique Bauby cuenta su experiencia intima y personal, tras haber padecido en el año 1995- a los 44 años- un accidente cerebrovascular, cuya secuela posterior a veinte días de coma, fue el síndrome de Locked-in (síndrome de cautiverio o encierro en si mismo). Bauby era un destacado periodista y escritor, director de la revista Elle. Durante su internación, su memoria y su imaginación le permitían sobrevolar los paisajes de su vida, los escenarios de sus viajes, la vida con sus hijos, las sensaciones de un baño en el mar o los sabores deliciosos de sus comidas preferidas. Pero la mariposa a menudo chocaba estrepitosamente contra los vidrios de su escafandra y lo devolvía a la inmovilidad de su cuerpo y las paredes del hospital. Podía ver (por un solo ojo) el mundo que lo rodeaba y podía escuchar y comprender perfectamente lo quedecían a su alrededor. ¿Pero como comunicarse con el mundo? ¿Cómo pedirle al enfermero que no apague el televisor? ¿Cómo expresar a los médicos cómo se sentía? ¿Cómo decirles a sus hijos que los amaba? Como en el caso de Hellen Keller, dependía de otro que pudiera discernir-con conocimientos adecuados y creatividad- cuales eran las herramientas semióticas mas apropiadas que obraran a modo de puentes entre su mundo interno y el universo- físico y social- que lo circundaba.
A través del parpadeo del ojo izquierdo sus terapeutas encuentran una forma de comunicación posible. Al principio, un parpadeo es “si”; dos parpadeos es “no”. Luego un cartel con las letras (ordenadas por su frecuencia de uso) se constituyen en la forma en que Jean Dominique puede expresarse. La terapeuta recita letra por letra y cuando pronuncia una letra necesaria para construir la palabra que él quiere, entonces parpadea. Letra a letra va completando palabras y frases. De esa manera se comunica y de esa manera posteriormente escribe el libro que se publica en el año 1997 (unos días antes de su muerte), sobre el que se realiza una película en el año 2007.
¿Qué nos muestran en común los casos de Hellen y  Jean Dominique, nacido mas de setenta años después?
En ambos casos hay profesionales que apuestan con compromiso a que la comunicación es posible. En ambos casos se trata de evaluar cuáles son las competencias funcionales y las vías de acceso para hacer posible la construcción de significados compartidos. En ambos casos se han utilizado Sistemas Aumentativos/Alternativos de Comunicación (SAAC). El tacto de la mano, el parpadear del ojo izquierdo son vías privilegiadas para hacer estallar el hermetismo de la escafandra…para obrar el milagro de la mariposa.

¿Hermoso no?

Agrego ademas un cuento que usé en los días de residencia, que me fascina pero en general no es bien recibido...porfiada he peleado por él. Les dejo además las apreciaciones al respecto:



Cuento: Martín, el titiritero.
Ana Pahn
Era un pueblito de corazón de viento. En el pueblo, era una casita de corazón de aserrín. En la casa, era un hombrecito de corazón de papel de alfajor. El hombrecito, aunque tenía el corazón dulce estaba triste.  Su tristeza era gris como un día de lluvia.
Y todos los días su corazón se arrugaba como papel de alfajor, porque el hombrecito no podía escuchar.
A la mañana, cuando el sol le cosquilleaba las pestañas, el hombrecito se despertaba. Se ponía sus zapatos en silencio y miraba al gallito parado en el techo.
Entonces preparaba el desayuno: la pava chillaba en el fuego, la canilla goteaba, el reloj daba las ocho.
Calladamente el día empezaba.
El hombrecito salía de su casa. Sus pasos sordos se hundían en la arena (el pueblo de corazón de viento vivía al lado del mar). Con su llave muda abría la carpintería, guardadora de perfumes y viruta anaranjada. Y serrucho y martillo, sin su canto, sin su voz, tristemente acariciaban la madera, sin decirle ni siquiera buenos días.
Después cuando el pueblo abría su corazón y el viento soplaba y soplaba, el hombrecito volvía. Otra vez sus pasos se hundían en la arena. Su andar era tan triste que ni siquiera sentía la brisa jugando en su pelo.
Un día, una mañana cualquiera, Martín entró al pueblito, desordenando la arena con sus pasos. Venía silbando y traía un bolso colgado en su costado, con dibujos de elefantes y casas, estrellitas y lunas. Nadie sabía si era él o los cascabeles que llevaba atados con un  piolín los que reían con tantas ganas.
Cuando su voz de guitarra habló, todo el pueblo y hasta el viento lo escucharon: Público querido público, soy un titiritero, quiero regalarte por hoy mi canción y mis muñecos.
Y ahí nomás Martín sacó sus muñecos y cantó, saltó y bailó. Hasta que Martín escuchó ruidos en una casa. Alguien no había ido a verlo. Martín se despidió y caminó hasta la casa de corazón de aserrín. Golpeó la puerta…pero nadie abrió.  Se asomó a la ventana y vio al hombrecito llorando sin ruido. Entonces entró, se sentó a su lado y le preguntó:
-          ¿Por qué lloras?
El hombrecito como si nada, siguió llorando. Martín le tocó la frente con el dedo. El hombrecito lo miró y dijo bajito: -Me hubiera gustado ver tu función…pero todo es tan triste. No puedo escucharte. Y sintió que el corazón se estrujaba como casi siempre.
Martin dibujo una sonrisa muy ancha en su cara, casi una carcajada. Metió la mano en un bolso y sacó conejos, princesas, caballeros, alfileres de gancho.
-¿Qué querés escuchar? Pedí lo que quieras.
El hombrecito dijo:
-Quiero escuchar el ruido del serrucho en la madera.
Martín pensó un momento y le rascó la cabeza una y otra vez hasta que vio brillar la cara del hombrecito satisfecho.
Ahora quiero escuchar el sonido de mis pasos en la arena…
Martin sacó una pajita de escoba y se la pasó al hombrecito por el brazo, como raspando. Mientras pensaba claro si es como que cientos de granitos me raspan los pies.
-          ¿Y el gallito que canta en mi ventana?
Martín agitó los brazos y sacudió unas botellitas llenas de corcho.
El hombrecito pedía:
-          ¿Cuándo voy a tomar el desayuno qué me dice la pava?
Entonces Martín pícaro y presuroso, pinchó al hombrecito en un dedo.
Y el hombrecito lleno de placer, dijo más fuerte:
-          -Martín, estoy sintiendo los sonidos. ¡son maravillosos!
Y bailó refulgente como su corazón de papel de alfajor. Antes de irse a dormir, el hombrecito tímidamente pidió:
-          -Martín me haces el ruido de las olas golpeando la playa…
Martín cerró los ojos y trató de recordar el sonido del mar, de las olas…después buscó en su bolso, peor no encontró nada. Entonces vio en el suelo hojitas secas y amarillas. Se las dio al hombrecito y se las hizo apretar entre las manos. El hombrecito se durmió sintiendo el mar.
Al día siguiente estaba muy entusiasmado, todo quería escuchar. Y preguntaba de puro preguntón nomas -¿Cómo canta ese banquito?, ¿Me haces el ruido del cordón de la vereda? O si no…el ruido de mi limonero en flor.
Martín que tenía el viento en los zapatos y los ojos llenos de países lejanos, le explicó que no podía quedarse más. Le regaló hojitas secas para que recordara siempre el sonido de las olas cuando golpean. Y se fue por el mismo camino de arena, tratando de silbar músicas de limoneros. El hombrecito lo extrañaba. Pero igual su corazón de papel de alfajor resplandecía  plateadamente como un sol. Porque su mundo sordo se había llenado de sonidos. Sonidos color rojo, sonidos calentitos, sonidos pinchudos, sonidos ásperos y su casita silenciosa y gris empezó a ser cantarinamente azul y amarilla y violeta y…y…y…




El cuento fue escuchado en absoluto silencio y dejó a todos conmovidos, es cierto que es un cuento largo. Terminado el cuento lo “reconstruimos” con los nenes para ver qué recordaban y tratamos de identificar algunos sonidos. Les dije que luego los íbamos a realizar nosotros con instrumentos.
El profesor me comentó que podía traer imágenes así todos los chicos y especialmente Juan (niño integrado con sordera, el nombre fue cambiado), se podían “enganchar” más. Me pareció muy bueno y las voy a realizar. También me dijo el cuento fue un poquito largo por eso les costó atender a los nenes y dice -por ahí impostá la voz, exagerá las palabras, ¿estabas nerviosa que no lo hiciste? Si tengo que expresar sentimientos, voy a decir que esto me dio bronca y me enojó. Los chicos ESCUCHARON. Y cambié los tonos de voz, pero es un cuento que invita a la ternura, que tiene un tono melancólico, poético, de reflexión. Los nenes tienen un compañero sordo y quizá no se imaginan como es su mundo (el cuento trata de un hombrecito sordo) acá había una “llegada” desde lo estético y sentimental dicho con belleza…en fin…Ya pasó el enojo estoy calmada y le comenté al profesor que yo no iba a cambiar la forma de leer el cuento, por lo que dije antes, si a él le parecía lo cambiaba por uno “mas ruidoso y onomatopéyico”. Me escuchó, vio las imágenes y quedó convencido. Nada mas.



Hasta la próxima.
Laura.

viernes, 11 de octubre de 2013

Talentos que admiro (y no me canso de admirar)

Cuando tengo que realizar algún cumpleaños, sobre todo con estilo romántico, femenino, delicado, comienzo a recorrer la web en busca de esas imágenes de mi infancia que decoraban mis carpetas, o ilustraban nuestras remeras,o simplemente coleccionábamos en figuritas, con el tiempo aprendía  distinguir autoras que algunos confunden. Y eso sucede en realidad, porque tienen temáticas parecidas, estilos, escenas. Otros no son iguales pero me gustan por las ilustraciones tiernas, cándidas, que evocan el pasado pero también embellecen el presente. A tanta imagen Disney o Cartoon esta es una alternativa que podemos mostrar, presentar, "enseñar"....aquí van algunas, seguro hay mas y te agradezco si las compartís...

Mary May
Recuerdo que en casa teníamos almanaques chiquitos con algunas de sus imágenes y peleábamos con mis hermanas a quién le pertenecía. Son bellisimas






Sarah Kay

Ella por lejos es la mas famosa, hay muchas paginas de fanaticas, por lo que he leído su autora nunca las "vendió" por eso no hay una pagina oficial. Puro regalo esta belleza.



Holly Hobbie

Tiene esta imagen que comparto, que le pertenece, sin embargo han salido a la venta paquetes de figuritas Sarah Kay con ella...tiene un estilo muy similar, sus muñequitas son mas "largas" y esbeltas las de Sara Kay son mas gorditas y aniñadas, pero aparecen los sombreros, el patch en los vestidos, las escenas...a no perdersela.



Betsey Clark Drawin

Estas imagenes no son tan hermosas como el resto, pero son tiernas y comparten el estilo. Para temáticas de Baby Shower o lo que sea relacionado con bebes me parecen bonitas.

                                       

Lisi Martin

Tiene todo tipo de imágenes pero a mi las que me cautivan son las escenas navideñas, validas para tarjetas, diseños, decorados o simplemente para deleitarse mirando.



Ruth Morehead

Sus imágenes son muy conocidas, un poco mas simples pero tiernas también. Yo la llamo la ilustradora de bebes, sus pesebres, sus angelitos, sus familias dan esa sensación: todo para bebe.


Cicely Barker

Ella es una de mis favoritas, me parecen fantásticas sus creaciones, delicadas, llenas de detalles, obviamente hechas mirando la naturaleza, el alfabeto de flores, hadas y duendecillos que tiene es sin igual. Sus dibujos me parece valen para bebes, niñas, chicas de 15, no tienen época. Son deliciosos.



Beatrix Potter

Muy similar a la anterior sus dibujos son hermosos, llenos de candor, hechos sentada en el pasto, en los bosquecitos, hay mas animales que flores, sus personajes son mas que entrañables. Recomiendo también su película con Rene Zellweger que se llama Mis Potter.





Ilona Hertzberger

Ella es conocida por sus cuadros, generalmente decoran lugares donde se trabaja con niños, consultorios pediátricos, hospitales, neonatología, etc. Sus escenas son con ositos teddy en cientos de situaciones familiares. Para mi es una maravilla.

Juan Ferrandiz
Bueno, el único varón de mi lista. me encanta su trabajo. de pequeña tuve algunas estampitas de comunión con sus ilustraciones. Tiene muchas de tipo religiosas y navideñas, también otras sobre la niñez igual de hermosas, dulces y tiernas que las anteriores.





Hasta la próxima.
Laura.




martes, 8 de octubre de 2013

Personas que dejaron huellas...

En el baúl de los papeles...

Revolviendo papeles, encontré unos hermosos suplementos de el diario "El Entre Ríos" que se llamaban Cultura y Educación. Elegí para transcribir, el que salió el miércoles 27 de julio de 1994. Lo escribe Ofelia de Elía de Bertollyoti y habla de las maestras de su infancia.

Antes de meterme de lleno en ello quiero contarles quien fue Ofelia, para mi. Desde pequeña escuché hablar de ella porque fue maestra de mi mamá, había sido algo así como un hada madrina para ella, porque en momentos económicos difíciles, la señora les compraba las cosas para que pudieran ir a la escuela, además de enseñarles con dedicación y cariño. Con los años la fui conociendo un poco mas, era vecina de mi tía abuela María Ester, tenía una de las casas mas bonitas del pueblo y un jardín precioso (quién no fue a sacarse fotos allí, cuando tuvo un momento feliz en su vida). También trabajaba en la parroquia era catequista y decoraba la iglesia para los eventos importantes, era ademas de maestra, escritora y en la radio muchas veces se leían poemas de ella.
Cuando me fui a vivir con mi tía, pude conocerla mejor y disfrutar muchas tardes de su agradable compañía, se cruzaba a tomar mate de te, con alguna labor en sus manos, el diario de regalo para mi tía (que era inválida) algo rico para comer y alguna linda anécdota para contar.
Recuerdo especialmente una tarde de frío que me crucé a pedirle "no se qué" la cuestión es que terminé sentada en su living tomando mate con su cuñada, ambas relatando historias de cuando eran docentes en la escuelita rural, en tiempos de inundación, recordando qué hombres de hoy eran los niñitos de entonces...y así cientos de historias hilvanadas nos llevaron a la carpeta de poemas que Ofelia guardaba de su adolescencia, tímidamente pregunté ¿la podría ver? -Pero siii querida- y me trajo unos papeles amarillos con una letra bellisima y me dijo- llevalos, cuando quieras me los devolves. Salí de esa casa llena de dicha como llevando un tesoro, tenía tanta emoción, había pasado un momento mágico como el de los cuentos de Luisa Alcott.
El tiempo transcurrió raudo y veloz, luchó contra el cáncer sin desfallecer, me hizo un precioso ramo de novia para una de las noches mas felices de mi vida, me lo llevó con su rosario de cristal de roca para que entre a la iglesia sin que me falte nada...como ven mis recuerdos son pura belleza, así era ella una artesana de las cosas hermosas, ya está en el cielo descansando en paz, siempre la recuerdo y hoy la evoco con este escrito suyo que les regalo para que lo disfruten...(repasé en rojo la frases que mas me impactan)


LA ESCUELA Y AQUELLAS MAESTRAS
La ternura de un juguete,
El rumor del manantial
La dulzura del racimo,
La armonía del zorzal
Y el contento de mi mano
que aprendió a escribir mamá.

Cuando uno tiene 4 añitos se aferra con mas cariño o predilección a algunas personas que comparten distintos momentos de su vida. Yo pasaba prácticamente todo el día en la casona de la abuela rodeada de gente, que llegaba, que se iba, que vivía allí…
Recuerdo particularmente a un señor Perti oriundo de Concordia que era viajante de comercio dedicado especialmente a la venta de golosinas. De sus bolsillos tocados como por una varita mágica surgían para mi caramelos, galletitas y chupetines…los otros personajes especialmente queridos fueron las maestras. Generalmente llegaban cuando empezaban las clases y se iban cuando se iniciaban las vacaciones.
Cuando ellas desparramaban sobre la mesa, libros, cuadernos, útiles yo trepaba rápidamente a una silla a la que le colocaba un almohadón para que alcanzara mas altura y comenzaba a pedir…¿me das un lápiz?...¿y un papelito? Jugando, jugando…aquellas queridas maestras me enseñaron los primeros ceritos, palotes, dibujitos, pero después fueron aquellas mujeres cariñosas y quizá un poco aburridas en aquel pequeño pueblo las que jugaron con una chiquilla inquieta, charlatana y pizpireta le enseñarona leer cuando todavía no tenía 5 años.
Cuando cumplí 6 años como todos los niños empezó mi madre los preparativos para ir a la escuela. En una percha el guardapolvo de brin, blanco, planchado con almidón, con mucho trabajo por cierto con aquellas planchas calentadas a carbón. ¡Qué fácil es ahora lavar y planchar guardapolvos! Cuántas veces mis manitas acariciaban el guardapolvo, acomodaron en otro sitio las alpargatitas de lona azul ribeteadas de blanco o la maletita que con una sola manija se llevaba terciada entre el pecho y la espalda. Yo soñaba con ir a la escuela y la noche anterior a mi primer día de clases no podía dormirme. En la maletita había solamente un cuadernito forrado con papel araña el único que se conseguía en el almacén porque no había librería, la primera sería la de la señorita Sara Ballay años después, también una cajita de madera en cuyo interior había un lápiz y una goma, después me regalaron unas tizitas de colores (así se llamaban)
¡Qué hermosos útiles tienen los chicos ahora! ¡Qué surtido de cosas bonitas e innecesarias, papeles de colores, útiles de geometría, gomas perfumadas, fibras y brillitos de todos los tipos, canoplas de mil modelos, mochilas de todas clases y tamaños! Y ¡qué coquetos van los escolares a la escuela!
Yo solo se que fui inmensamente feliz en mi infancia con muy pocas cosas, especialmente cuando empecé ir a la escuela. 
Nunca recorría el camino para ir o volver caminando, siempre iba dando saltitos a pesar de las recomendaciones de mi madre al despedirme: Por favor Negrita, no corras, ni saltes, debes ir caminando y con cuidado! 
Quizá alguno de mis compañeros haya tenido y usado como yo una pizarra, si, era un trozo de pizarra que enmarcada con madera y con dos piolitas de las que colgaban dos borradorcitos hechos con trocitos de género. Uno se mojaba para borrar con el otro se secaba. En ella se escribía con un lapicito especial  y había que llevarla con cuidado porque lo que se escribía en ella se borraba apenas se rozaba con algo.

Yo se que los sueños que sueñas
Maestra, tu vocación
Pide una ronda de delantales
Blancos
Frente al misterio del pizarrón…

En primer grado mi maestra fue la señorita Ester Cottet, la directora de la escuela era la señorita Clara Cristen. No puedo separar las figuras de ambas al recordarlas. Vivieron tantos años años juntas en la escuela nueva que había hecho la Cooperadora, hicieron de esa pequeña población el lugar donde pasaban la mayor parte del año, allí vivieron y cultivaron la amistad de mucha gente, hicieron realidad su vocación de enseñar, hermosearon y cuidaron con esmero esas habitaciones donde vivieron y en las cuales tuvieron su hogar. En la docencia dejaron una parte muy larga de su vida, a las que le dedicaron  sus luchas, sus esfuerzos, su trabajo de muchos años, postergaron sus sueños juveniles, postergaron el amor, postergaron sus propios hijos para dedicarse a educar los hijos de los demás…Las dos se casaron después de jubilarse y poco tiempo disfrutaron de esa vida nueva que había llegado demasiado tarde.
La señorita Clara era alta, esbelta, fina, casi distinguida, de modales mesurados y con un gusto especial para vestir. La señorita Ester era mas baja y mas rellenita, simple, de sonrisa rápida y con un corazón que no le cabía en el pecho. Era la maestra especial para primer grado, yo que ejercí la docencia 38 años pienso que la maestra  de primer grado tiene que tener una personalidad adecuada especialmente para recibir a esas pequeñas personitas que llegan por primera vez a la escuela. Era paciente con caricias prontas, con tono amable y sencillo, un cuento contado por ella era una teatralización, corría saltaba, se reía, cambiaba las voces, una maravilla para nuestros ojos azorados. Yo conocía a las dos señoritas antes de ir a la escuela, porque íbamos a ellas con mis tías, a cambiar libros de la biblioteca que atendía la señorita Ester. Gracias a Dios en mi familia siempre se leyó y siguen leyendo sus descendientes. Las lámparas de kerosene en la habitación de mis abuelos se apagaba muy tarde, mas de 50 años recibió mi abuelo “La Nación” especialmente interesado en los avatares de la guerra que comentaba con algún vecino, la abuela leía “El Entre Ríos” que le traía noticias de su solar natal. Llegaban a casa también “Selecciones”, “Para Ti”, “Pampa Argentina” y para mi Billiken. La dos maestras dedicaban todo el tiempo que le dejaba las tareas aúlicas a tejer, hacían primores con las agujas y las lanas, las veía cambiar revistas o muestras de distintos puntos y me llamaban la atención unos delantalitos preciosos con dos ojales por donde metían los ovillos.
El edificio de la escuela tenía las aulas una al lado de otra con sus puertas que se abrían sobre un corredor con algunas macetas, en el extremo opuesto estaban las habitaciones de las maestras. En la parte de atrás había un patio con algunos juegos. En el frente había otro patio firme donde estaba el mástil. Allí jugábamos en los recreos a la rayuela, a la mancha, al ratoncito, la sillita de oro. Y tantos…Un tiempo aparecía un juego y después aparecía otro. Pero lo mas bello que tenían los recreos era cuando el patio se llenaba con las voces de  nuestras rondas. Las maestras, especialmente Ester, formaban parte de ellas y nos enseñaban otras nuevas. Tuve la inmensa felicidad muchos años después de formar la ronda con mis niños y enseñarles esos cantos tan ligados a la niñez ya lejana. ¡Qué bello allá arriba confundiéndose con el cielo flameaba la bandera de la patria, abajo un montón de chiquilinas con blancos guardapolvos cantaban:

Farolera tropezó y en la calle se cayó
Y al pasar por un cuartel
Se enamoró de un coronel…
Alcen las barreras para que pase la farolera
Dela puesta del sol…

Otras maestras que recuerdo fueron Ester Meyer Castellanos, Clotilde L. de Ballay, Odila Sabatini, Gloria Morard, Angela Porri.
Quiero recordar porque ocupó un lugar muy importante en mi niñez a la Sra. de Ballay. Mi padre y su esposa Melitón (Rubio) Ballay fueron mis amigos. Especialmente me acuerdo del cariño con que nos trataba y de sus carcajadas francas y contagiosas. Fue una maestra excelente y una madre ejemplar. Yo entraba en casa por una puerta y salía siempre por la cocina, donde había una muchacha que le ayudaba con las tareas y siempre nos invitaba con algo. ¡Qué manía tienen los chicos de pensar que todo lo que se come en casa ajena es mas rico! Con sus hijos Rubén, "René y Mirna (Niní) que años mas tarde sería la directora de la escuela de La Clarita compartimos, con mis hermanas muchos juegos y aventuras de la infancia.


La tapa del diario.


Hasta la próxima.
Laura.



miércoles, 25 de septiembre de 2013

Secuencia de Educación visual: Cuadros de paisajes.

 Esta secuencia con algunos pequeños cambios, fue preparada durante mi residencia, la docente orientadora me dijo que quería trabajar con los chicos (sala de 5) paisajes. Por supuesto que hay infinitas maneras, muchos autores, estilos, modos, yo la pensé para niños con poca experiencia en artes visuales, incluso en jardín (muchos de ellos aún no sabían usar el pincel y mantener su creación en la hoja). Usé varios autores y encaré diversos paisajes, los cielos, suelos, el verde, los cambios, lo que concebimos como paisaje, vivencias, sensaciones


Objetivo
Que los niños logren
Avanzar en la observación, apreciación y producción de obras de arte.

Contenidos
La interpretación de la imagen
Análisis visual de elementos de la naturaleza, producidos por el hombre.
Interpretación y análisis de obras de artistas (pintura) como ubicación, uso de color, forma y textura.

Primera actividad
EMPEZAMOS POR EL CIELO

Inicio
Hablando  de paisajes
¿Cuáles son los espacios donde transcurren nuestras vidas?
¿Cuáles son los recorridos que realizamos por la ciudad?
¿Qué cosas de la naturaleza  impactan sobre nuestras emociones?
Atardeceres, tormentas, rayos, relámpagos, vientos, tierra mojada, nieve y aire frío, soles brillantes nos han hecho lo que somos y de eso debemos hablar.

Desarrollo
Se presentarán dos o tres pinturas con diferentes cielos

Obras que me gustan para esta actividad.








¿Les gustan estos cielos?
¿Por qué son diferentes? ¿Qué nos transmiten? ¿Qué cielo nos gusta más? ¿Por qué?
¿Qué hacemos cuando el cielo está así? ¿Cómo es nuestro estado de ánimo?
¿Qué colores y texturas tienen los cielos  que observamos y que nos atraen particularmente?
Luego por mesas pintaran diferentes cielos: de tormenta, claro, estrellado, con sol y nubes, etc.   “para armar un cielo más grande” con las hojas unidas.

Cierre
Colocar juntos los trabajos por mesas y buscarles un título en grupo.

Materiales
Cuadros con paisajes (Molina Campos, Alejandro Costas, Antonio Berni, Van Gogh), hojas, temperas, acuarelas, pincel, agua, servilletas de papel.


Segunda actividad
ARRIBA EL CIELO, ABAJO EL SUELO

Inicio
Se presentarán cuadros diversos para observar especialmente el suelo.
Hablar sobre lo que hemos pisado ¿Qué sentimos al pisar hojas secas? ¿Y barro? ¿Pisaron la nieve? ¿Y piedras? ¿Han pisado el pasto mojado?
¿Qué tipos de suelos hicieron estos pintores? ¿Qué colores usaron? ¿Es de día o de noche? ¿Serán de la ciudad o del campo, un camino, un jardín…?
¿Recuerdan donde hacíamos el cielo? ¿Dónde aparece el cielo en los cuadros? ¿Y el suelo? ¿Dónde lo haríamos?

Desarrollo
Entregar una hoja a cada niño pedirles que delimiten la línea entre el cielo y el suelo. Luego elegirán que suelo hacer (de tierra, pasto, hojas secas…)

Cierre
Quedará expuesto para un futuro trabajo.
Delimitar la línea del cielo y el suelo.

Tercera actividad
VERDE TE QUIERO VERDE

De esta actividad lo que más  me gusta  es mostrar que hay variedad de hojas, que se pueden hacer de muchas maneras diferentes, que no hay un solo verde, no son verdes siempre y las que son verdes cambian con las estaciones…esa experiencia abre la cabeza. Muchos sentimos que a una flor solo podemos hacerla con cuatro pétalos redondos color rojo y un centro amarillo, si nos piden hacer un girasol se nos complica porque no coincide con el esquema anterior ¿me explico?

Inicio
Se presentará el cuadro “Paisaje exótico con monos” de Henri Rousseau. ¿Qué ven en el cuadro? ¿Qué hay un poco escondidos? ¿Estuvieron en un lugar así alguna vez? ¿Saben cómo lo hizo el pintor?
La curiosidad es que el autor (Roseau) no conocía la selva sin embargo lo hacía mirando libros de botánica. En este cuadro se dice que hay más de 50 tonos de verdes.



Desarrollo
Entregar el trabajo anterior (de cielo y suelo) para que realicen encima su propia selva. Por mesas se entregaran hojas verdaderas de diferentes formas y tonos para que se inspiren o para contornear. Luego pintar con acrílicos y pinceles.

Cierre
Exponerlos, evaluar en forma grupal los logros y resultados.

Materiales

Cuadro “Paisaje exótico con monos” hojas y semillas de árboles y plantas, trabajo anterior de educación visual, pinceles acrílicos, música.

Cuarta actividad  (esta actividad está tomada muy similar del libro “Mi primer álbum de arte” de editorial Santillana)

OTRA VEZ VERDES

Inicio
Presentar el cuadro “Colores del sur” de Juan Lascano. Se pedirá, que se imaginen en el lugar ¿Qué se escuchará? ¿Qué se olerá? ¿A qué jugarían acá? ¿Es de día, de tarde, de noche, hay sol?

Desarrollo
Mostrar  una ventanita hecha de cartón para entregar a cada uno con la consigna de salir al parque a observar la naturaleza “como si la miráramos por una ventana”, no todas serán cuadradas sino de formas variadas. ¿Qué colores descubren? ¿Qué les gusta más? ¿Qué color es el que más se ve? Una vez realizada la observación se volverá a la sala para realizar el propio paisaje en la propia ventana.
Se entregara variedad de hojas y papeles para recortar colores y separarlos por tonos en cajitas (los verdes con verdosos, los rojos con rojizos etc.) luego compondrán su paisaje con los papeles y marcadores negros para los detalles.

 


Cierre
Exposición, aprecio del trabajo realizado.

Materiales

Cuadro “Colores del sur”, cartoncitos y hojas con formas de ventanas, papeles diferentes (glasé afiche, crepe, corrugado, etc.) pegamento, cajitas o potes, tijeras y marcadores.

Quinta actividad

LAS ESTACIONES 

Inicio

Presentar a los niños cuadros e imágenes de paisajes sobre las cuatro estaciones, conversar sobre similitudes y diferencias, sobre que se puede hacer en esa época, como es el clima, etc. haremos notar especialmente los diferentes colores, los ocres para el otoño (la sensación de melancolía…ver que sugieren ellos), la primavera con mucho colorido, el invierno gris, blanco, triste…el verano con sol, color, frutos maduros, playas…podemos sugerir pintar lo que a ellos les gusta hacer en esa estación (correr bajo la lluvia, juntar flores, bañarse en el río, “me gustaría tirarme en la nieve”, correr en un campo, subir una montaña…)
Cuadros sugeridos: “Hacia un vital equilibrio” de Alejandro Costas, los cuadros de Eva de Martos, Monet, fotorrelismo de Tomas Sánchez,

 Desarrollo

Se entregara a los niños una hoja doblada en la mitad, para pintar de un lado una estación y del otro “su opuesta” (ej. si eligen la primavera del otro lado harán el otoño).
Cierre

Al finalizar se abrirá la hoja y se observarán los contrastes

 Materiales
Cuadros, fotos de las estaciones, hojas temperas y pincel.

Sexta actividad
LAS ESTACIONES NOS INSPIRAN

Inicio
Se retomará la actividad anterior referida a las estaciones.

Desarrollo

Se mostrará el fragmento de un cuadro pegado en una hoja. Cada niño lo completará como quiera hacia un lado y el otro, con lápiz negro y crayones o lápices de colores para pintar.

Cierre

Exposición

Materiales
Cuadros de las estaciones.   Hojas con partes de cuadros.   Lápices de colores o crayones.

Séptima actividad
MI PAISAJE INTERIOR

Inicio
Se repartirán por mesas las hojas y lápices.

Desarrollo
A cada mesa le corresponderá una frase o poemita sobre las estaciones o un paisaje y deberán dibujarlo lo más parecido posible al texto. Luego los pintarán.

Cierre
En grupo total observar que grupo o que niños estuvieron más detallistas. Valorar todas las producciones. Luego se recortarán para armar paisaje grande entre todos.

Materiales
Hojas con frases o poemas sobre paisajes, lápiz, lápices de colores, papel madera (tamaño afiche), pegamento.

Algunos poemitas ( tener en cuenta que algunas palabras pueden ser desconocidas por los niños, es importante tener imágenes variadas de soporte, por ejemplo no todos saben cómo son las garzas o los delfines, para ello tener la previsión de colgar algún almanaque, cuadro figura, que ayude al niño a construir su propia imagen)

Yo ya me voy con las flores amarillas, rosaditas 
de viejos ríos cantores, cortadas de la orillita.

LA mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.

La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.

A la montaña le gusta ser alta
y pintarse las mejillas
con nieve  blanca.
A la montaña le gusta vestirse
muy presumida, para lucirse
de tonos verdes
y  alegres flores.
Se hace agua su cordillera
al llegar la primavera
sabe  bien que juegan
alborotados los riachuelos
los gorriones se bañan

Cuando yo miro el horizonte fijo,
en el cielo,  se refleja el mar,
Revolotean garzas y delfines,
y se siente un remanso de paz,
mientras el sol toca sus violines.


Hasta la próxima
Laura

jueves, 19 de septiembre de 2013

Inspiración primaveral

Para la fiesta de la primavera en la escuela, nos pidieron realizar algún arreglo floral para el pelo, de ser posible con material reciclado, así que mi loca cabecita recordó una nota guardada hace años sobre los peinados de antes. Tenía el dibujo de chica que llevaba una jaula con mariposas en su cabeza. Desafié a google de todas las formas posibles y la publicidad no apareció, así que ataqué mi "baúl" y la encontré, el dibujo no era exactamente como lo recordaba pero el resto si.
En la foto está la hoja completa, abajo transcribí la idea "inspiratriz"



"Delirios capilares (de los magníficos siglos XVII y XVIII)

Los peinados de aquel entonces eran francamente descomunales, verdaderas torres de pelo propio y ajeno. Sólo fue posible lograr semejante arquitectura, gracias al descubrimiento de las pomadas. Es decir ungüentos a base de yeso y grasa de cerdo perfumada que a modo de cemento servían para levantar sobre las testas de las damas lo más increíbles edificios pilosos. Estos después eran decorados con ornamentos de todo tipo: desde diamantes y perlas hasta- crease o no- verdaderas escenografías en miniatura con paisajes, escenas de caza o eventos sociales y políticos. ¿Un ejemplo para sonreír? Crónicas de la época cuentan, por ejemplo que la duquesa de Choiseul lució alguna vez sobre su cabeza un jardín con arroyito hecho de espejos, un pequeño reloj molino que giraba, flores y pasto. Otra aristócrata que dio clase de creatividad capilar fue la princesa de Machin, que llevó "dentro" de su pelo una jaula con mariposas vivas. Y eso por no mencionar a la renombrada María Antonieta, quien lució tocados inolvidables como el "a la huerta", con un alcaucil, un repollo, un zanahoria y un atado de rabanitos. ¿Qué tal?"

Así fue que puse manos a la obra: con prospecto de las cajas de medicación de Juan realicé los rollitos que fueron conformando la jaula, luego vi 20 veces vídeos de origami para realizar variadas mariposas y flores, luego junté el viejo sombrero del año pasado y quedó el trabajo terminado. Me encanta porque es original, divertido y educativo, pasamos lindos momentos haciéndolos. Eso es todo. ¡¡¡¡FELIZ PRIMAVERA!!!!






Hasta la próxima.
Laura

martes, 6 de agosto de 2013

ESTAR ENAMORADO

Durante mi adolescencia, coleccionaba poémas y escritos que me gustaban, los fui juntando en carpetas, tuve unas 7 u 8 más o menos. En todas ellas había un poéma que no podía faltar, es el poéma "Estar enamorado" de Francisco Luis Bernández, me parece muy profundo, cada vez que lo leo encuentro una frase que me parece que jamás antes había leído. (en negrita mis preferidas)

Estar enamorado, amigos, es encontrarel nombre justo a la vida.
Es dar al fin con las palabras que para hacerfrente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcelen que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza quereclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima dela carne respira.
Es contemplar, desde la cumbre de la persona,la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.

Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.

Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.

Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.

Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilazo cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.


Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto delas flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche obscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.

Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.


ME FASCINAAAAAAAAAAAAA!!!!!



Hasta la próxima.
Laura.